Padre Yermo

Nació en la Hacienda de Jalmolonga Estado de México, el 10 de noviembre de 1851, el mismo día de su nacimiento fue bautizado en la capilla de la misma hacienda, quedó huérfano de madre a los cincuenta días de nacido. Don Manuel su padre lo traslado a la Ciudad de México, quedando bajo los cuidados maternales de la tía Carmen, hermana de Don Manuel. En 1853 fue confirmado en la capilla del Señor de Burgos del Convento de San Francisco y en 1860 hizo su primera comunión. En 1865 inició sus estudios de gramática latina bajo la orientación del presbítero José María Márquez, y el 9 de mayo de 1867 ingresó como novicio en la congregación de San Vicente de Paúl, donde permaneció hasta 1870. Entre 1871 y 1872 asistió en calidad de catequista a varias misiones y en este mismo año decide separarse definitivamente de la Congregación.

Nació en la Hacienda de Jalmolonga Estado de México, el 10 de noviembre de 1851, el mismo día de su nacimiento fue bautizado en la capilla de la misma hacienda, quedó huérfano de madre a los cincuenta días de nacido. Don Manuel su padre lo traslado a la Ciudad de México, quedando bajo los cuidados maternales de la tía Carmen, hermana de Don Manuel. En 1853 fue confirmado en la capilla del Señor de Burgos del Convento de San Francisco y en 1860 hizo su primera comunión. En 1865 inició sus estudios de gramática latina bajo la orientación del presbítero José María Márquez, y el 9 de mayo de 1867 ingresó como novicio en la congregación de San Vicente de Paúl, donde permaneció hasta 1870. Entre 1871 y 1872 asistió en calidad de catequista a varias misiones y en este mismo año decide separarse definitivamente de la Congregación.

En el mes agosto de 1885, de camino al Calvario, el padre Yermo, presencia una horrible escena, en la cual unos cerdos se estaban devorando a dos niños recién nacidos que habían dejado abandonados en las márgenes del río de los Gómez, que atraviesa la ciudad de León. Ante este impresionante drama, el Padre Yermo se sintió interpelado por Dios para salir al encuentro de las grandes necesidades de los pobres. Pensó en fundar un asilo y dejarlo bajo la responsabilidad de una comunidad religiosa. Al no obtener ninguna respuesta por parte de la comunidad a donde había solicitado, no desistió de su proyecto. El día 13 de Diciembre de 1885, ayudado de cuatro jóvenes aspirantes a la vida religiosa, instaló en el cerro del Calvario un asilo para mendigos de todas las edades, de los cuales llegaron 60. La fundación se llevó a cabo, en medio de un panorama desolador, a consecuencia de las intensas lluvias y el edificio que estaba en pésimas condiciones. No obstante los obstáculos adversos que se presentaron, el Padre Yermo fundó la Congregación de Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Pobres, con estas cuatro jóvenes, con la finalidad de servir a los pobres por amor a Dios.

Como todas las obras de Dios nuestra congregación tuvo unos inicios pobres y sencillos, si volviéramos atrás, al 13 de diciembre del 1885, y contempláramos el triste cuadro que se presentaba, nadie hubiera creído que aquella obra perduraría y menos aún que se extendería llegando a lugares distantes.

Dios, rico siempre en misericordia ha sido quien a cuidado de esta su pequeña obra y como un padre celoso la ha guardado para Él manteniéndola viva y alimentándola para que no desfalleciera a pesar de su debilidad y pequeñez.

De esta manera, nace Nuestra familia religiosa y poco a poco fue creciendo y extendiéndose a diversas partes de la república mexicana y del mundo. Ahora agradecemos el gran amor que el Sagrado Corazón de Jesús, nuestro Dueño y Señor, nos ha tenido durante 127 años, de alegrías, sufrimientos, esperanzas, fracasos y logros, todos unidos a Nuestro amoroso Señor de quien somos sus Siervas, y por quien deseamos amar y servir en todos los momentos de nuestra vida.